Tenemos que confesar que no estamos acostumbrados a realizar restauraciones estrictas de bicicletas de carretera. Normalmente, casi todos estos viejos cuadros que han pasado por Restore-It! han acabado customizándose y su resultado final distando mucho de lo que fue cuando la fabricaron.
Por suerte y satisfacción para nosotros, en esta ocasión su dueña decidió dejarse llevar por el corazón y devolver todo su esplendor original a la bicicleta que un día acompañaba a su abuelo, una radiante Zeus.
Tenemos ante nosotros una bicicleta fabricada a medida en todos los sentidos; todos los componentes los eligió personalmente su antiguo dueño y se ha respetado su criterio a la hora de elegir nuevos componentes que no se ha tenido más remedio que sustituir.
Nos la trajeron tal que así, montada pero en un estado de pintura un poco precario:



