Como últimamente todo lo que publicamos esta relacionado con el mundo de las bicicletas, aquí os traemos algo diferente para descansar un poco del tema de las 2 ruedas y aprovechar los recursos naturales que nos brinda el mar.
Todo empezó tras el regreso de unas vacaciones que disfrutaron nuestros padres en Cantabria. Como la cosa está tan mal, en vez de souvenirs improvisaron estas bonitas conchas y junto con algunas conchas de vieiras que "recogimos" en Navidad decidimos darles un uso decorativo.
